Los alumnos y el tenis merecen más.
Cuando me decidí hablar de tenis, reconozco que pase un poco de miedo. En primer lugar porque mi sistema de cómo creo debería ser el tenis esta un poco lejos de lo que los clubes entienden como sistemas de escuelas.
Es por ello que antes de decidirme a valorar mi propio trabajo, cogí un grupo de chavales para probar el sistema yi corregir los errores que seguro existirían por mi parte. Lo que quería era hacer mi propia valoración de lo que salía bien y mal.
Para ello lo primero que hice fue ponerme en contacto con los padres para saber si disponía de su confianza, puesto que en ningún momento podía asegurar que el sistema funcionara.
Escogí dos benjamines, dos niñas alevinas y dos infantiles un niño y una niña. Cuando tuve la aprobación de los mismos, es cuando me puse manos a la obra.
Entenderé que la mayoría de lectores que se acerquen a este artículo me tachen de loco, lo cual aceptare con sumo agrado, porque la primera fase del sistema pasa por hacer entender a los alumnos que ellos son los verdaderos responsables del sistema.
Porque pese a lo que muchos piensen, los verdaderos responsables de una escuela son ellos, no somos ni los entrenadores, ni los padres, ni el club en el que entrenan, los que nos permiten a los monitores trabajar son los alumnos.
Las escuelas tradicionales, hablo de Cataluña porque son las que me han permitido trabajar y conocer desde dentro. Estas escuelas se mantienen por baremos los cuales yo no creo demasiado acertados.
Tenemos clubes o escuelas catalogadas de tres maneras, grandes, medianas y pequeñas.
Las grandes las definen así por sus resultados, instalaciones y numero de alumnos, y es aquí donde empieza mi primera lucha. La grandeza de una escuela es la que consigue que sus alumnos se diviertan y aprendan sencillamente porque a ellos les apetece aprender, rompiendo esquemas que tenemos implantados y que para mi son totalmente falsos.
Los clubes grandes creen en los resultados, en Cataluña lo que hacen es abastecerse de alumnos de escuelas pequeñas o medianas que no pueden competir económicamente con ellos. Esos monitores que cogen al chaval y le enseñan y forman para entregarlo luego a estos clubes, son los verdaderos valedores de estos chavales, y sin duda son los monitores mas olvidados. Si trabajas en un club grande con precios desorbitados eso significa que eres un buen entrenador. Que barbaridad, pero esta ocurriendo.
En mi caso paso con un chaval que nadie conocía y que un dichoso resultado en un campeonato de Cataluña alevín, se le ocurrió hacer las semifinales al peque, consiguió que yo le perdiera como alumno para entrar incluso sin estar de acuerdo el peque en una escuela de alta competición. En un club que aquí en Cataluña lo gana casi todo. Duro tres meses y abandono el tenis.
Siempre se suele alegar que es por el bien del alumno el cambio, un bien que a el no se le consulta si desea cambiar.
Luego se valora también la grandeza por el número de alumnos de la escuela, e instalaciones. En mi caso e entrenado en dos clubes (athl Terrassa y cercle sabadelles), con mas de 2000 socios, teníamos unos 200 alumnos y teniendo en cuenta que estos clubes se mueven por números, teníamos una valoración muy aceptable.
En estos clubes es donde menos importancia se suele dar al alumno. Se preguntaran porque? sencillamente porque siempre se tienen altas a final de temporada, no es importante las bajas que se puedan tener , siempre son sustituidas por otros alumnos, en estos clubes los padres son los verdaderos protagonistas , suelen jugar en el club, buscan un club cercano , y a ser posible que tenga actividades para toda la familia.
Hasta que no se intente averiguar el porqué estos alumnos dejan la practica del tenis a edades tempranas y nos olvidemos de números y de nuestro propio ego, que existe en la mayoría de responsables de escuelas , estos clubes serán para mi persona, clubes que se dedican a tirar bolas a unos chavales que les importan realmente poco.
Los clubes medianos están cerca de los grandes , pero cuidando más a los alumnos por la necesidad de no poder permitirse perder a alumnos de manera gratuita. Pero buscan el gasto cero. Cuando un jugador destaca estos clubes se acobardan , lo que necesita el club es inventiva para poder ayudar a estos alumnos, siempre suelen alegar que se crearían diferencias con los otros alumnos. Para mi no es otra cosa que potenciar al chaval y dar un espejo al resto de alumnos para que tengan un ídolo mas cercano a ellos, lo cual creo se necesitan en las escuelas. Tenemos a Nadal ,Federer , etc., pero porque no acercamos a los alumnos de la escuela a la realidad y les enseñamos que gente como ellos están mejorando eso les puede permitir conseguir una motivación mas cercana a ellos.
Luego quedan los clubes pequeños, como es el mío, dos pistas de entreno, y un club que lucha contra federación, clubes grandes, y lo que es peor, con unos padres que cuando sus hijos evolucionan no entienden que el progreso no solo se debe porque su entrenador es una joya, que el alumno, la motivación, y el cariño que suele dar los socios de estos clubes a estos chavales es una gran parte de su mejora, pero contra esto no tenemos mucho que hacer, aunque me resisto a pensar que no hacemos un gran trabajo con la ayuda y el esfuerzo de estos chavales.
Y lo que mas me sorprende es el papel de las federaciones como en este caso la mía. La catalana-
Pero no hablare de forma gratuita, prefiero poner un ejemplo de algo que nos ocurre y que cada uno saque sus conclusiones.
Circuito juvenil, torneos cada semana, la inscripción se tiene que hacer dos semana antes, pero le damos una patada a la tecnología y solo se aceptan las inscripciones en mano en el citado club donde los apuntas, perdón a partir de las once vía fax. De los tres torneos disputados aun no he conseguido que acepten un solo fax , se cierran las inscripciones con los que entregan en mano, porque son cuadros cerrados. Tenis Barcelona , entrega media escuela , barcino otra media, etc. Estos clubes se pueden permitir tener un solo monitor que se encargue de llevar las inscripciones a cada club, nosotros no tenemos monitores para ello.
Pero todo y no ser demasiado o nada legal, luego entran los amiguismos con el juez arbitro, es por ello que mis alumnos todo y ser de un club pequeño están ahí dando por saco, y lo que si he conseguido es que yo no sea el monitor del año.
Puesto que me he dado cuenta de que los chavales no están del todo bien tratados por los torneos, tan solo se prioriza que se pague la inscripción, y con mis casi cuarenta años , bien poco me preocupa la opinión o lo que piensen los monitores estrella. He aprendido a no callar las injusticias que se cometen con estos chavales, y mientras las embestidas sean hacia mi persona es algo que me preocupa poco.
Tenemos un reglamento que ni las federaciones ni los clubes cumplen, se hacen torneos por ser un negocio para las dos partes, y yo sigo pensando que se tienen que hacer para enseñar a los alumnos a ser mejores personas y deportistas. Y me he propuesto que se cumpla el reglamento a raja tabla.
Quiero bolas nuevas cada tres partidos, quiero árbitros titulados en las finales, quiero que ningún alumno tenga que salir de los clubes a las once de la noche porque se tienen retrasos de dos horas, que la mayoría de casos son para que el socio juegue, y quiero que los alumnos tengan lo que la inscripción les concede. Y por encima de todo quiero que mis alumnos se diviertan jugando que de eso me encargo yo.
Y todas esas críticas que recibo son muy bienvenidas por mi persona, porque me permiten darme cuenta de que la incidencia ha sido escuchada. Pero hasta que la mayoría de entrenadores no digan basta y trasladen sus quejas donde corresponda o sencillamente digan lo que piensan fuera de lo que son los pasillos o bares de los clubes no se conseguirá demasiadas cosas.
Solo entre todos podemos ayudar a que estos chavales sean algo más felices jugando al tenis.
De esto todo somos nosotros los primeros responsables y los que tenemos que alzar la voz, pero entiendo el montón de intereses que existen en un mundo lleno de tópico y frases falsas.
David Creus Carrasco( responsable de sonrisas con una raqueta )
|